Hemos terminado de celebrar el 109 aniversario del texto constitucional de Querétaro.
Y un aniversario siempre es una buena oportunidad para reflexionar sobre la salud de nuestra Carta Magna y en su caso proponer un remedio.
Al efecto, me gustaría retomar una vieja discusión respecto de si la Constitución de 1917, en realidad es una nueva Constitución o se trata en realidad de meras modificaciones a la Constitución de 1857. Para posteriormente analizar, si en realidad el texto vigente en este siglo coincide con el constitucional de 1917, o en su caso, si no nos hallamos en realidad ante una nueva Constitución.